domingo, 17 de marzo de 2013

Francisco desea que la pobreza se convierta en un valor de la Iglesia

Francisco desea que la pobreza se convierta en un valor de la Iglesia
colpisa. roma    
Actualizada 16/03/2013 a las 22:30
El papa Francisco, en su tercer día de pontificado, durante su discurso en el Aula Pablo VI del Vaticano. efe
El encuentro de Francisco con la prensa, que por tradición es la primera audiencia pública del nuevo pontífice, no defraudó las expectativas. Generalmente se mira el reloj, pero con Bergoglio se espera a ver si hace o dice algo más, porque dice cosas, algunas muy rompedoras. Cuando levanta la mirada de los folios y empieza a improvisar se deja llevar por el corazón. Hasta ahora está ninguneando los discursos que le prepara la secretaría de Estado. La frase que dijo este viernes, y que los 5.000 periodistas allí presentes comprendieron de inmediato que era ya uno de los grandes titulares del pontificado, fue como si se le escapara. Hablaba con ensoñación de Francisco de Asís, el santo que le ha inspirado su nombre: "Es para mí el hombre de la pobreza, el hombre de la paz, el hombre que ama y custodia la creación... En este momento tampoco nosotros tenemos con la creación una relación muy buena, ¿no? Es el hombre que nos da este espíritu de paz, el hombre pobre... ¡Ah, cómo querría una Iglesia pobre y para los pobres!". Hizo una pausa y se oyó un gran aplauso. Es todo un programa de gobierno, contundente en su simplicidad, que habrá movido algún cimiento en el Vaticano, para felicidad de otros muchos.

Es de suponer que alguien en el IOR, el banco vaticano, empezaría este viernes a meter fajos de billetes en maletines. Es que por un lado tenemos a Francisco, que en su casa de Buenos Aires, cuando se quedaba solo los fines de semana, calentaba su habitación con una pequeña estufa y no encendía la calefacción. Por otro, por comparar, está el nuevo presidente del IOR, nombrado 'in extremis' a toda prisa por el secretario de Estado, Tarcisio Bertone, tras la dimisión de Ratzinger: Ernest Von Fryberg, un noble alemán con castillo que fabrica buques de guerra y es caballero de Malta. No es exactamente lo mismo. Como tampoco se parecen el cochazo de lujo oficial con el que se presentaba Bertone antes del cónclave en las congregaciones generales y el que ha usado Francisco en sus dos primeros días como Papa, un simple turismo de reserva de la Gendarmería. Bertone, por ejemplo, se ha metido en operaciones inmobiliarias y financieras, como su despendolada oferta de 200 millones en 2011 por el hospital San Raffaele de Milán, venida a menos.

Parece que también en el Vaticano ha llegado el momento de dar ejemplo con el testimonio, más que con las palabras. El IOR, sus pufos y su turbio pasado de conexiones con la corrupción italiana y la Mafia es una de las lacras de imagen más criticadas por los cardenales renovadores que han aupado a Bergoglio como Papa. La Curia y Bertone, su máximo responsable, han sido también blancos de sus críticas. La limpieza que se espera en este ámbito ha creado una enorme expectación y este viernes Francisco dio un primer paso. Ratificó de forma temporal todos los cargos hasta nueva orden, 'donec aliter provideatur', una fórmula provisional que se esperaba, porque desea "reservarse un cierto tiempo para la reflexión, la oración y el diálogo, antes de cualquier nombramiento o confirmación definitiva", informó un comunicado. No es un ingenuo y sabe que también le han puesto ahí para eso.

En esta espera hay, naturalmente, un detalle insólito por lo extraordinario de la situación creada con la dimisión de Ratzinger: Francisco podrá preguntarle a él por todo esto. El Vaticano confirmó este viernes que visitará a Benedicto XVI en su residencia de Castelgandolfo el próximo sábado, y que comerán juntos. El Papa emérito ha abierto el camino a la limpieza interna, no cabe duda, y es como si ahora llegaran los refuerzos para la batalla final. En la cita con la prensa Bergoglio tenía este viernes a su lado a Georg Gaenswein, el secretario personal de Benedicto XVI, que en una situación un tanto ambigua que tarde o temprano deberá resolverse, sigue a su servicio como prefecto de la casa pontificia, un cargo que Ratzinger le confirió en enero. Pero la novedad de este viernes es que también estaba allí el maltés Alfred Xuareb, segundo secretario del Papa emérito. Tal vez, como ha apuntado el portavoz vaticano, Federico Lombardi, sea el secretario de Francisco de forma provisional.

ELOGIOS AL PERIODISMO

La prensa ya está rendida a este hombre, aunque seguramente le va a dar mucho trabajo. "Qué, ¿habéis trabajado, eh?", bromeó el Papa al empezar su discurso. Este viernes había una fila interminable que daba la vuelta al edificio para entrar en el auditorio Pablo VI, pegado a San Pedro, donde se celebraba el acto. Muchos tenían presente la diferencia con el mismo encuentro en 2005, con Benedicto XVI: se entraba sin problemas y acabaron abriendo las puertas a todo el que pasaba por allí para hacer bulto. Probablemente se ha inaugurado también una nueva era de relación del Vaticano con los medios: la transparencia ha sido otro de los caballos de batalla del bando renovador. Tras una década en que a menudo las denuncias de los casos de pedofilia se desdeñaban como campañas anticlericales o la reacción al propio 'caso Vatileaks' era siempre atacar a los medios, sin valorar nunca lo que revelaban, hay cierta tensión acumulada.

Bergoglio fue sutil y elegante al invitar a los medios a ponerse en el lugar de la Iglesia a la hora de contarla, "a conocer la verdadera naturaleza de la Iglesia, con sus virtudes y sus pecados, y las motivaciones espirituales que la guían y que son las más auténticas para comprenderla". Luego elogió el oficio de periodista, que "comporta una particular atención a la verdad, la bondad y la belleza, ¡y esto nos hace particularmente cercanos, porque la Iglesia existe para comunicar justo esto!". Algunos hasta se emocionaron. El Papa aseguró que la naturaleza de la Iglesia "no es política, sino esencialmente espiritual" y la describió con una definición de libro del Concilio Vaticano II, que asoma por todas partes desde hace tres días: es el Pueblo de Dios.

El momento de los saludos del personal vaticano de comunicación y unos pocos periodistas seleccionados fue otra muestra de cómo se han derrumbado ya las barreras entre la gente y el Papa. Algunos se lanzaban directamente a abrazarle, algo impensable con Ratzinger. Una argentina le regaló un mate y un profesional ciego acudió con su perro, que Bergoglio acarició cariñosamente. Al terminar, pidió el micrófono para decir algo, como si se le hubiera olvidado. Habló en español, probablemente en otro de esos casos en los que habla sin darse cuenta: "Les dije que les daba de corazón la bendición. Como muchos de ustedes no pertenecen a la Iglesia católica, y otros no son creyentes, de corazón doy esta bendición en silencio, a cada uno de ustedes, respetando la conciencia de cada uno, pero sabiendo que cada uno de ustedes es hijo de Dios. ¡Que Dios los bendiga!". Todos, desde los periodistas musulmanes a los ateos, aplaudieron conmovidos.

lunes, 11 de marzo de 2013

El mensaje del Papa [B-XVI]

El mensaje del Papa
Bernardo Bátiz V. - marzo de 2013

Me separo de los temas que habitualmente toco, relacionados casi siempre con la democracia, la defensa de la soberanía nacional y opiniones sobre los criterios para combatir la inseguridad y la delincuencia. Incursiono en un tópico que no ha sido el mío, pero que he seguido siempre con interés y que especialmente hoy no puedo soslayar.
Me refiero a la renuncia del papa Benedicto XVI al más alto cargo en la Iglesia católica que es a la que pertenezco, sin mérito personal pero con agradecimiento. La renuncia me causó, como a todos, una conmoción profunda. Consternó a la sociedad globalizada de nuestros días, a católicos y no católicos, pero luego, algo se aclaró.
El Papa, todavía en el ejercicio de su cargo y a pocos días de separarse de él, en una de sus últimas intervenciones públicas, señaló como una debilidad o un vicio que agobia al mundo, pero también a la Iglesia, el de la hipocresía; en mi opinión, mostró con su advertencia la razón profunda de su determinación, dio una pista y abrió una rendija a la inquietud generalizada.
La hipocresía es el fingimiento de cualidades o sentimientos; en el fondo se trata de una falsedad. Consiste en aparentar lo que no se es, en ostentar alguna virtud o cualidad que no se tiene pero que se pretende como propia.
La Iglesia pretende como algo esencial en su presencia y acción en la historia; seguir las enseñanzas de su fundador, que resumió para sus discípulos, que fueron sus contemporáneos y amigos, y para sus seguidores a través de los tiempos, en dos mandamientos, que son amar a Dios y al prójimo, Esta última exigencia se multiplica en todas las acciones posibles de nuestra vida de relación con los demás; sea lo que sea lo que hagamos o sea cual sea nuestro papel en la sociedad, estamos permanentemente ante la disyuntiva de cumplir o de incumplir el mandato.
Esta constante exigencia de actuar en favor y servicio de nuestros semejantes es individual, pero se refiere también a las instituciones de la que formamos parte. Cada una de ellas, la familia, la ciudad, el Estado, las asociaciones profesionales, las económicas, todas están frente a la disyuntiva de servir o de servirse, de cumplir con el precepto que exige amor a los demás o poner por encima el interés individual y el egoísmo.
La Iglesia misma tiene constantemente frente a sí esa exigencia y con más razón que las demás organizaciones, porque se asume como la heredera directa de Cristo y más aún, como parte de Él mismo por la convicción según la cual la Iglesia constituye el cuerpo místico de Jesús; la verdad es que por lo general, y a través de los siglos, su papel ha pretendido ser fiel al mandamiento. Hillaire Belloc, en su libro Europa y la fe, afirma que con el credo se extendieron por toda Europa la civilización romana, las artes, las técnicas, la cocina, la pintura, la escritura, la arquitectura, pero principalmente, agrega, la capacidad de pensar con claridad mayor.
Esto ha sido así, en efecto durante mucho tiempo la Iglesia enseñó a pensar; lamentablemente, la modernidad, la vida globalizada, el abandono y el desprecio generalizados a las virtudes cristianasla modestia, la humildad, la pobreza de espíritu, el amor al prójimo, consideradas por Federico Nietzsche como contrarias al modelo de superhombre que se impuso, ser fuerte, implacable, poderoso y triunfador– han hecho que la Iglesia aparezca como fuera de lugar y anacrónica.
Para responder a esa exigencia del pensamiento actual, algunos han pretendido compaginar y combinar las virtudes cristianas con el hedonismo, con el éxito y el triunfo sobre los demás, y el fracaso no se ha hecho esperar; es evidente el declive por el que pasa esta institución formadora de culturas y de naciones, que recorre hoy un camino oscuro y cuesta abajo.
El llamado de Joseph Ratzinger todavía desde la cátedra de San Pedro adquiere importancia capital; la Iglesia, y con ella cada uno de nosotros, debe revisar el papel jugado en el mundo actual y hacer lo que ya ha hecho en otros momentos y en otras tempestades: casar su actitud externa y sus convicciones, liturgia y dogma, con una conducta social congruente; entonces, las ceremonias no parecerán fingidas ni las creencias explicaciones huecas; se compaginará la fe y la actitud externa con una conducta más allá de la apariencia y tocará el fondo de las comunidades y de las personas que las integran. Revisar con humildad y corregir, corregirnos, ése me parece que es el llamado que debemos entender.
Lo que según Belloc llevó a la Iglesia a los confines del mundo, la capacidad de pensar con claridad, puede ser otra vez la oportunidad de la humanidad para salir del caos moral en que se encuentra, en el que prevalece por todas partes la ambición, la competencia desmedida, el egoísmo y el desprecio por los demás; pensar y actuar serán acciones congruentes, y el llamado del Papa que renunció a su cargo puede tener el valor de una campanada que nos avisa de un cambio de fondo.

Riesgos por su lucha. Diócesis de Saltillo - Migrantes

Riesgos por su lucha - Diócesis de Saltillo [marzo2013]

Los defensores y defensoras de Derechos Humanos de Migrantes en México siguen enfrentando riesgos en su lucha al realizar actividades de muy alto riesgo; esta fue la conclusión del informe elaborado por delegados de la Misión de Observación Internacional a través de la Consejería en Proyectos (PCS).
El informe, presentado simultáneamente en tres lugares de la república mexicana el pasado 25 de febrero, relata los testimonios de quienes se encuentran en los diferentes albergues de migrantes de todo el país.
Por medio de un boletín distribuido en la presentación del informe dieron a conocer que la actividad: "es un problema sistemático y sistémico ocurrido a nivel nacional"; así también señala que se incrementan "las violaciones a los derechos humanos y la clasificación de la defensa a esos derechos".
En la presentación, donde estuvieron representantes de diferentes organizaciones de la sociedad civil dejaron ver que "la defensa de los derechos humanos de la población migrante extranjera o inmigrante, en situación irregular, que ingresa y transita por territorio mexicano, se ha convertido en una actividad de muy alto riesgo".
Expresaron que la defensa de los derechos de esta población "se trabaja en contextos de corrupción de autoridades, florecimiento de delitos contra migrantes cometidos por la delincuencia organizada, complicidad de autoridades con grupos fácticos", también resaltan que hay "intolerancia de poblaciones por donde cruzan las personas migrantes y la comunidad los rechaza por su origen centroamericano o por vincularlos con pandilleros y delincuentes".
Ante esto, los y las defensoras de derechos humanos realizaron algunas recomendaciones al Estado:
• Que en el marco de la nueva Ley de Migración y su Reglamento, se implementen de manera inmediata acciones de protección para migrantes en México y se ofrezcan garantías a las organizaciones de la sociedad civil para el desarrollo de sus labores humanitarias y de protección de los derechos de las personas migrantes.
• Que el nuevo gobierno asuma como prioridad la ejecución de una política migratoria integral y garantice la seguridad y protección para defensoras y defensores de migrantes.
• Que el gobierno federal emita información pública sobre el avance en el cumplimiento de las recomendaciones que los órganos de derechos humanos del sistema internacional e interamericano han emitido por el tema de migrantes en México.
• Que ante reiteradas denuncias de funcionarios públicos de colusión con el crimen organizado o de comisión de abusos contra defensores y defensoras de derechos de migrantes, las autoridades gubernamentales adopten decisiones de suspensión o separación del cargo de dichos funcionarios y agilicen las investigaciones iniciadas en su contra.
• Que el gobierno federal promueva activamente el compromiso de los gobiernos estatales con la aplicación de las medidas de protección de los defensores y las defensoras de migrantes en México.

domingo, 10 de marzo de 2013

Chávez y la campaña "Un peligro para México"

“Eso no es ético, eso no es política”: Chávez y la campaña “Un peligro para México”
Escrito por  el 10 marzo 2013 a las 12:00 pm en Sociedad

Captura de pantalla 2013-03-10 a la(s) 11.45.58

En 2007 Elena Poniatowska viajó a Venezuela y entrevistó al presidente Hugo Chávez. Una de las cosas que se analizaron durante aquella entrevista, fue la campaña Un peligro para México, que en uno de sus múltiples spots, comparaba al entonces candidato del PRD para la presidencia de la República, Andrés Manuel López Obrador con el presidente venezolano, asegurando que el tabasqueño era financiado por Chávez y que, de ganar, el gobierno de López Obrador hubiera sido como el del venezolano.
Ante la pregunta directa de parte de Poniatowska, Chávez dijo que no conocía a López Obrador y calificó a la campaña Un peligro para México, orquestada por el español Juan Antonio Solá para el PAN, como “perversa” y como algo que “no es ético, eso no es política”. Compartimos a continuación el fragmento de aquella entrevista así como el spot original de la campaña.

México: Crisis de desapariciones forzadas - HRW

 

México: Crisis de desapariciones forzadas


Peña Nieto debe definir una estrategia para investigar y erradicar las desapariciones

Una mujer lleva una pancarta con fotografías de personas desaparecidas durante una marcha de las madres de desaparecidos en México D.F., 10 de mayo de 2012. © 2012 Getty Images

Febrero 20, 2013

(México D.F.) – Miembros de las fuerzas de seguridad de México han participado en numerosos casos de desaparición forzada, señaló Human Rights Watch en un informe divulgado hoy. Prácticamente en ninguno de estos casos las víctimas fueron halladas ni se llevó a los responsables ante la justicia, lo cual ha exacerbado el sufrimiento de los familiares de los desaparecidos, comprobó Human Rights Watch.

El informe de 193 páginas, Los Desaparecidos de México: El persistente costo de una crisis ignoradadocumenta casi 250 desapariciones ocurridas durante el gobierno del ex Presidente Felipe Calderón, que ocupó la presidencia entre diciembre de 2006 y diciembre de 2012. En 149 de esos casos, Human Rights Watch encontró pruebas contundentes de desapariciones forzadas, en las cuales tuvieron participación agentes estatales.

“El Presidente Peña Nieto ha heredado una de las peores crisis en materia de desapariciones que se hayan producido en América Latina a lo largo de la historia”, indicó José Miguel Vivanco, Director para las Américas de Human Rights Watch. “A pesar de que su administración ha anunciado medidas importantes para asistir a las víctimas, todavía debe tomar los pasos necesarios para asegurar que los responsables de estos horribles crímenes sean llevados ante la justicia”.

Human Rights Watch encontró evidencias que indican que miembros de todas las fuerzas de seguridad intervinieron en desapariciones forzadas, es decir, el Ejército, la Marina y las policías federales, estatales y municipales. En algunos casos, como las más de 20 desapariciones forzadas que habrían sido perpetradas por miembros de la Marina en junio y julio de 2011 en Nuevo León y Tamaulipas, el modus operandi con que se llevaron a cabo los delitos, la magnitud de los operativos y las versiones contradictorias ofrecidas por la Marina sugieren que podrían haber sido planificados y coordinados.

En más de 60 casos, Human Rights Watch encontró evidencias de que agentes estatales colaboraron directamente con la delincuencia organizada para concretar la desaparición de personas y/o para extorsionar a sus familiares. Por ejemplo, las evidencias indican que policías locales en Pesquería, Nuevo León, detuvieron arbitrariamente a 19 trabajadores de la construcción en mayo de 2011 y los entregaron a la delincuencia organizada. Desde entonces, se desconoce el paradero de estos hombres.

Las casi 250 desapariciones documentadas en Los Desaparecidos de México no representan la totalidad de los casos registrados en el país desde 2007. Por el contrario, las estadísticas oficiales prácticamente no dejan dudas de que hay miles de casos más. En noviembre de 2012, se filtró a los medios una lista provisoria elaborada por la Procuraduría General de la República y la Secretaría de Gobernación sobre más de 25.000 personas desaparecidas o que se denunciaron como extraviadas desde 2006.  

Es común que agentes del Ministerio Público y funcionarios de seguridad pública no inicien una búsqueda oportuna ni exhaustiva de personas desaparecidas ni investiguen a los responsables. En muchos casos, estos funcionarios sugieren que las víctimas tienen la culpa de lo sucedido e indican a los familiares que son ellos quienes tienen la responsabilidad de investigar, según comprobó Human Rights Watch. Las escasas medidas que adoptan los agentes del Ministerio Público con frecuencia se ven contrarrestadas por demoras, errores y omisiones.

En ninguno de los 249 casos documentados por Human Rights Watch se ha condenado a los responsables de las desapariciones.

La falta de diligencia en las investigaciones, o la ausencia absoluta de medidas en este sentido, potencian el sufrimiento de los familiares, para quienes no saber qué sucedió a sus seres queridos provoca un desconsuelo constante. Más grave aún, los familiares de personas desaparecidas pueden perder el acceso a servicios sociales básicos que recibían anteriormente a través del empleo de la víctima, lo cual los obliga a intentar recuperar estos beneficios, como cuidados infantiles, mediante procedimientos lentos que tienen un alto costo económico y emocional.

Luz María Durán Mota, cuyo hijo Israel Arenas Durán, de 17 años, desapareció junto con tres compañeros de trabajo en Monterrey, Nuevo León, tras ser detenidos por policías locales en junio de 2011, dijo a Human Rights Watch: “Es una tortura diaria, el no saber dónde está. Que si lo están torturando. Que si ya comió”.

Las medidas adoptadas por el gobierno de Calderón para afrontar este problema fueron tardías y evidentemente inadecuadas. Durante gran parte de su presidencia, Calderón negó que las fuerzas de seguridad hubieran cometido violaciones de derechos humanos. En el último año, reconoció que se habían producido abusos y se comprometió a adoptar medidas para abordarlos. Sin embargo, no cumplió la mayoría de sus compromisos, como completar un registro nacional de personas desaparecidas o presentar un nuevo proyecto legislativo al Congreso para reformar el Código de Justicia Militar, a fin de adecuarlo a lo dispuesto por la Corte Interamericana de Derechos Humanos en cuatro sentencias sobre el tema.

El informe también documenta ejemplos de medidas positivas adoptadas en el ámbito de los estados para abordar las desapariciones. En Nuevo León, en respuesta a presiones de familiares de víctimas y defensores de derechos humanos, funcionarios gubernamentales y agentes del Ministerio Público han comenzado a investigar seriamente un grupo específico de aproximadamente 50 casos de desaparición. Si bien hasta el momento los avances han sido limitados, y solamente se ha logrado encontrar los restos de unas pocas personas desaparecidas, este esfuerzo conjunto muestra que recuperar la confianza de los familiares de víctimas y otorgarles herramientas para que puedan exigir a los agentes del Ministerio Público que rindan cuentas por su actuación son pasos que pueden ayudar a superar algunos de los obstáculos más importantes que se interponen a las investigaciones.

En definitiva, el éxito de las iniciativas en los estados dependerá en gran parte de si el gobierno federal adopta pasos para abordar el problema. Para ello, Human Rights Watch ha instado al gobierno mexicano a:

  • Crear bases de datos nacionales exhaustivas y precisas sobre personas desaparecidas y restos humanos no identificados.
  • Reformar el Código de Justicia Militar para garantizar que todas las presuntas violaciones de derechos humanos, incluidas las desapariciones forzadas, cometidas por militares contra civiles sean investigadas y juzgadas en la justicia penal ordinaria.
  • Revisar la definición de desaparición forzada en la legislación federal y de los estados para asegurar que sea coherente en todo México y acorde con las normas internacionales de derechos humanos.
  • Dictar un decreto por el cual se exija que todas las personas detenidas sean llevadas inmediatamente a la agencia del Ministerio Público y se indique claramente que en ningún caso los detenidos podrán ser trasladados a establecimientos militares, dependencias policiales o centros de detención clandestinos.La desaparición forzada constituye un delito “continuo” conforme al derecho internacional, dado que persiste en el tiempo y continúa causando sufrimiento a los familiares de las víctimas mientras se desconoce o se oculta cuál fue la suerte de la persona desaparecida.

La desaparición forzada constituye un delito “continuo” conforme al derecho internacional, dado que persiste en el tiempo y continúa causando sufrimiento a los familiares de las víctimas mientras se desconoce o se oculta cuál fue la suerte de la persona desaparecida. 

“Si bien es posible que las desapariciones hayan comenzado mientras Calderón estuvo en el poder, no concluyeron al finalizar su mandato”, aseveró Vivanco. “Miles de personas desaparecidas aún no han sido encontradas. Numerosos soldados y policías ocultan la verdad acerca de cuál fue su destino. Y los familiares de las víctimas continúan sufriendo por no saber qué ocurrió a sus seres queridos”.

Ejemplos de desapariciones expuestos en el informe, en los cuales las evidencias sugieren de manera contundente que habría participación de miembros de las fuerzas de seguridad:

  • En diciembre de 2011, diez hombres de Guanajuato fueron detenidos ilegalmente por policías locales en el municipio de Joaquín Amaro, Zacatecas, cuando regresaban de una excursión de caza. Según relataron dos integrantes del grupo que lograron escapar, los policías vendaron, golpearon e interrogaron a los hombres acerca de si tenían vínculos con la delincuencia organizada. En grabaciones tomadas por cámaras de seguridad se puede ver cuando, más tarde, ocho de los detenidos son entregados por policías locales a hombres armados en una gasolinera en Fresnillo, Zacatecas. Los ocho hombres nunca más fueron vistos.
  • José Fortino Martínez Martínezfue detenido arbitrariamente en junio de 2011 en su vivienda en Nuevo Laredo, Tamaulipas, por hombres que vestían uniformes de la Marina, según pudieron ver sus familiares. Varios familiares de Martínez y de otros hombres que fueron privados ilegalmente de la libertad esa noche pudieron tomar fotografías y grabaciones de video de los vehículos que participaron en las detenciones y tenían insignias de la Marina. En julio, la esposa de Martínez se reunió con agentes de la PGR y representantes de la Secretaría de Gobernación para exigir que investigaran la desaparición de su marido. Tres días después, su vivienda fue baleada.
  • Roberto Iván Hernández García y Yudith Yesenia Rueda García, ambos de 17 años, fueron detenidos arbitrariamente en la vivienda de la abuela de Rueda en Monterrey, Nuevo León, el 11 de marzo de 2011, por un grupo de hombres con uniformes de la policía federal. Varios familiares presenciaron el momento en que fueron detenidos ilegalmente.Aproximadamente una semana después, un hombre se presentó en la vivienda de Hernández y le advirtió a un familiar que si no querían que desaparecieran otros hijos, no debían denunciar lo sucedido a las autoridades. Hasta el momento se desconoce cuál fue la suerte de Hernández y Rueda.
  • Oscar Germán Herrera Rocha, Ezequiel Castro Torrecillas, Sergio Arredondo Sicairos y Octavio del Billar Piña se comunicaron telefónicamente con sus esposas por separado para avisarles que habían sido interceptados por policías locales en una gasolinera en Francisco I. Madero, Coahuila, en mayo de 2009. Nunca más se tuvo noticias de los hombres. Otras tres personas habían desaparecido en idénticas circunstancias en ese mismo sitio el mes anterior. 

____________
https://www.hrw.org/es/news/2013/02/20/mexico-crisis-de-desapariciones-forzadas

viernes, 8 de marzo de 2013

Espantoso el uso de drones contra ciudadanos de EEUU

Espantoso el uso de drones contra ciudadanos de EEUU

Washington, 6 mar de 2013(PL) El senador republicano Rand Paul calificó hoy de espantosa la declaración del Fiscal General, Eric Holder, de que la Casa Blanca puede utilizar los drones en asesinatos selectivos de ciudadanos norteamericanos en territorio de Estados Unidos.
Holder envió una carta este martes a Paul en la que se negó a descartar la posibilidad de emplear dichas aeronaves para ejecutar a sus conciudadanos que se consideren sospechosos de colaborar con organizaciones terroristas, lo que el legislador calificó como una afrenta al derecho elemental al debido proceso.
Paul ha presionado a la administración del presidente Barack Obama para que sea transparente en su política de empleo de los aviones teledirigidos en asesinatos selectivos.
Según el diario The Wall Street Journal, el legislador amenazó con dilatar en el plenario del Senado el proceso de confirmación de John Brennan, nominado por Obama como nuevo Director de la CIA.
El Comité de Inteligencia de la cámara alta aprobó ayer su nombramiento con una votación de 12 a 3, después de que la Casa Blanca decidió entregar parte de los documentos que autorizan el empleo letal de los drones.
Brennan enfrentó en la audiencia fuertes cuestionamientos de parte de los senadores, pero el hasta ahora asesor de antiterrorismo de la Casa Blanca defendió el uso de las aeronaves teledirigidas, y las calificó como vitales para proteger los intereses del país.
El senador demócrata por Oregon, Ron Wyden, amenazó recientemente al Ejecutivo con detener de forma indefinida la aprobación de Brennan hasta que le entreguen más información sobre las operaciones del Pentágono y la CIA con aeronaves sin tripulación.
Activistas de derechos humanos y medios de prensa han denunciado el incremento del uso de estos aparatos, y según datos oficiales, entre 2004 y 2012 Estados Unidos realizó 360 ataques con drones en territorio pakistaní, de ellos, 304 fueron desde que Obama tomó posesión en 2009, con un saldo general de más de tres mil 400 muertos.
El escrutinio del Congreso estadounidense se incrementó después de que el mes pasado medios de prensa revelaron un memorando confidencial del Gobierno que reconoce la posibilidad de que ciudadanos norteamericanos sospechosos de terrorismo sean blancos de las misiones letales de los drones en cualquier parte del mundo.
Además, los senadores republicanos John McCain, de Arizona, y Lindsey Graham, de Carolina del Sur, insisten en que la Casa Blanca debe dar más información sobre el papel de Brennan en la elaboración de la respuesta al ataque terrorista contra el consulado de Estados Unidos en Bengasi, Libia, el 11 de septiembre de 2012.
En ese atentado murieron el embajador norteamericano en Trípoli, Christopher Stevens, y otros tres funcionarios.
Todavía no se ha anunciado una fecha para la consideración del caso de Brennan en el plenario del Senado.



Por culpa de ex yerno de Elba Esther despidieron a 150 médicos del Issste

Por culpa de ex yerno de Elba Esther despidieron a 150 médicos del Issste
René Fujiwara firmó como perito en medicina, pese a que no acreditó conocimientos en la materia.
La Jornada - 8 de marzo de 2013

México, DF. René Fujiwara Apodaca, abogado y ex yerno de Elba Esther Gordillo, fue en el sexenio de Felipe Calderón secretario técnico ''A'' de la sección 36 del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (Issste), además de director general de quejas médicas de ese instituto. Durante su gestión emitió dictámenes especializados en cirugía general y otras especialidades, mediante los cuales al menos 150 médicos fueron despedidos, reveló Jesús Alberto Guerrero Rojas, director general del Corporativo Jurídico Sanitario (CJS).
Esa empresa ha defendido a medio centenar de médicos despedidos del Issste a partir de dictámenes elaborados por Fujiwara, en los cuales el abogado firmó como si fuera perito en medicina, pese a que no cuenta con documentos académicos o curriculares que acrediten su conocimiento en esa materia, dijo Guerrero, doctor en derecho y uno de los pocos especialistas en derecho sanitario que hay en México.
El litigante refirió que su despacho está preparando una denuncia penal contra René Fujiwara para que la Procuraría General de la República (PGR) le inicie una indagatoria por usurpación de funciones y abuso de autoridad y lo consigne ante un juez de distrito.
''Unos 150 médicos perdieron su empleo (en el sexenio de Calderón) debido a dictámenes realizados por esta persona que, sin duda, llegó a un alto cargo en el Issste por el apoyo de la maestra Gordillo'', indicó el director general de CJS.
Fujiwara Apodaca, junto con otros familiares de la ex dirigente –entre yernos, ex esposo y colaboradores cercanos–, solicitó esta semana un amparo por temor a ser detenido y vinculado con el presunto lavado de dinero imputado a Gordillo.
Alberto Guerrero expuso que Fujiwara incurrió en usurpación de funciones porque diversas jurisprudencias de tribunales colegiados de circuito –además de algunas leyes incluidas en la normatividad sanitaria de México– establecen que sólo un médico puede evaluar las actividades de sus pares, mas no otros profesionistas ajenos a la medicina.
Mencionó la jurisprudencia del tercer tribunal colegiado de circuito en materia civil de la ciudad de México, bajo el rubro ''Pericial médica. Elementos que debe satisfacer para acreditar daño moral'', en la cual el órgano jurisdiccional ordenó a los jueces de distrito que exijan en sus juicios que cualquier pericial médica ''esté a cargo de un profesional en medicina''.
Añadió que también el Código Federal de Procedimientos Civiles, en su artículo 346, ordena que los peritos cuya opinión se utilice para sancionar a un profesionista por actos negligentes o inapropiados ''deben tener título en la ciencia'' que ejerce la persona a juzgar.


Del buen GABO. El enigma de los dos Chávez

El enigma de los dos Chávez *
Gabriel García Márquez
8 de marzo de 2013
Carlos Andrés Pérez descendió al atardecer del avión que lo llevó de Davos, Suiza, y se sorprendió de ver en la plataforma al general Fernando Ochoa Antich, su ministro de Defensa. ¿Qué pasa?, le preguntó intrigado. El ministro lo tranquilizó, con razones tan confiables, que el presidente no fue al Palacio de Miraflores sino a la residencia presidencial de La Casona. Empezaba a dormirse cuando el mismo ministro de Defensa lo despertó por teléfono para informarle de un levantamiento militar en Maracay. Había entrado apenas en Miraflores cuando estallaron las primeras cargas de artillería.
Era el 4 de febrero de 1992. El coronel Hugo Chávez Frías, con su culto sacramental de las fechas históricas, comandaba el asalto desde su puesto de mando improvisado en el Museo Histórico de La Planicie. El presidente comprendió entonces que su único recurso estaba en el apoyo popular, y se fue a los estudios de Venevisión para hablarle al país. Doce horas después el golpe militar estaba fracasado. Chávez se rindió, con la condición de que también a él le permitieran dirigirse al pueblo por la televisión. El joven coronel criollo, con la boina de paracaidista y su admirable facilidad de palabra, asumió la responsabilidad del movimiento. Pero su alocución fue un triunfo político. Cumplió dos años de cárcel hasta que fue amnistiado por el presidente Rafael Caldera. Sin embargo, muchos partidarios como no pocos enemigos han creído que el discurso de la derrota fue el primero de la campaña electoral que lo llevó a la presidencia de la República menos de nueve años después.
El presidente Hugo Chávez Frías me contaba esta historia en el avión de la Fuerza Aérea Venezolana que nos llevaba de La Habana a Caracas, hace dos semanas, a menos de quince días de su posesión como presidente constitucional de Venezuela por elección popular. Nos habíamos conocido tres días antes en La Habana, durante su reunión con los presidentes Castro y Pastrana, y lo primero que me impresionó fue el poder de su cuerpo de cemento armado. Tenía la cordialidad inmediata, y la gracia criolla de un venezolano puro. Ambos tratamos de vernos otra vez, pero no nos fue posible por culpa de ambos, así que nos fuimos juntos a Caracas para conversar de su vida y milagros en el avión.
Fue una buena experiencia de reportero en reposo. A medida que me contaba su vida iba yo descubriendo una personalidad que no correspondía para nada con la imagen de déspota que teníamos formada a través de los medios. Era otro Chávez. ¿Cuál de los dos era el real?
El argumento duro en su contra durante la campaña había sido su pasado reciente de conspirador y golpista. Pero la historia de Venezuela ha digerido a más de cuatro. Empezando por Rómulo Betancourt, recordado con razón o sin ella como el padre de la democracia venezolana, que derribó a Isaías Medina Angarita, un antiguo militar demócrata que trataba de purgar a su país de los treintiséis años de Juan Vicente Gómez. A su sucesor, el novelista Rómulo Gallegos, lo derribó el general Marcos Pérez Jiménez, que se quedaría casi once años con todo el poder. Éste, a su vez, fue derribado por toda una generación de jóvenes demócratas que inauguró el periodo más largo de presidentes elegidos.
El golpe de febrero parece ser lo único que le ha salido mal al coronel Hugo Chávez Frías. Sin embargo, él lo ha visto por el lado positivo como un revés providencial. Es su manera de entender la buena suerte, o la inteligencia, o la intuición, o la astucia, o cualquiera cosa que sea el soplo mágico que ha regido sus actos desde que vino al mundo en Sabaneta, estado Barinas, el 28 de julio de 1954, bajo el signo del poder: Leo. Chávez, católico convencido, atribuye sus hados benéficos al escapulario de más de cien años que lleva desde niño, heredado de un bisabuelo materno, el coronel Pedro Pérez Delgado, que es uno de sus héroes tutelares. Sus padres sobrevivían a duras penas con sueldos de maestros primarios, y él tuvo que ayudarlos desde los nueve años vendiendo dulces y frutas en una carretilla. A veces iba en burro a visitar a su abuela materna en Los Rastrojos, un pueblo vecino que les parecía una ciudad porque tenía una plantita eléctrica con dos horas de luz a prima noche, y una partera que lo recibió a él y a sus cuatro hermanos. Su madre quería que fuera cura, pero sólo llegó a monaguillo y tocaba las campanas con tanta gracia que todo el mundo lo reconocía por su repique. Ese que toca es Hugo, decían. Entre los libros de su madre encontró una enciclopedia providencial, cuyo primer capítulo lo sedujo de inmediato: Cómo triunfar en la vida.
Era en realidad un recetario de opciones, y él las intentó casi todas. Como pintor asombrado ante las láminas de Miguel Ángel y David, se ganó el primer premio a los doce años en una exposición regional. Como músico se hizo indispensable en cumpleaños y serenatas con su maestría del cuatro y su buena voz. Como beisbolista llegó a ser un catcher de primera. La opción militar no estaba en la lista, ni a él se le habría ocurrido por su cuenta, hasta que le contaron que el mejor modo de llegar a las grandes ligas era ingresar en la academia militar de Barinas. Debió ser otro milagro del escapulario, porque aquel día empezaba el plan Andrés Bello, que permitía a los bachilleres de las escuelas militares ascender hasta el más alto nivel académico.
Estudiaba ciencias políticas, historia y marxismo al leninismo. Se apasionó por el estudio de la vida y la obra de Bolívar, su Leo mayor, cuyas proclamas aprendió de memoria. Pero su primer conflicto consciente con la política real fue la muerte de Allende en septiembre de 1973. Chávez no entendía. ¿Y por qué si los chilenos eligieron a Allende, ahora los militares chilenos van a darle un golpe? Poco después, el capitán de su compañía le asignó la tarea de vigilar a un hijo de José Vicente Rangel, a quien se creía comunista. Fíjate las vueltas que da la vida, me dice Chávez con una explosión de risa. Ahora su papá es mi canciller. Más irónico aún es que cuando se graduó recibió el sable de manos del presidente que veinte años después trataría de tumbar: Carlos Andrés Pérez.
Además, le dije, usted estuvo a punto de matarlo. De ninguna manera, protestó Chávez. La idea era instalar una asamblea constituyente y volver a los cuarteles. Desde el primer momento me había dado cuenta de que era un narrador natural. Un producto íntegro de la cultura popular venezolana, que es creativa y alborazada. Tiene un gran sentido del manejo del tiempo y una memoria con algo de sobrenatural, que le permite recitar de memoria poemas de Neruda o Whitman, y páginas enteras de Rómulo Gallegos.
Desde muy joven, por casualidad, descubrió que su bisabuelo no era un asesino de siete leguas, como decía su madre, sino un guerrero legendario de los tiempos de Juan Vicente Gómez. Fue tal el entusiasmo de Chávez, que decidió escribir un libro para purificar su memoria. Escudriñó archivos históricos y bibliotecas militares, y recorrió la región de pueblo en pueblo con un morral de historiador para reconstruir los itinerarios del bisabuelo por los testimonios de sus sobrevivientes. Desde entonces lo incorporó al altar de sus héroes y empezó a llevar el escapulario protector que había sido suyo.
Uno de aquellos días atravesó la frontera sin darse cuenta por el puente de Arauca, y el capitán colombiano que le registró el morral encontró motivos materiales para acusarlo de espía: llevaba una cámara fotográfica, una grabadora, papeles secretos, fotos de la región, un mapa militar con gráficos y dos pistolas de reglamento. Los documentos de identidad, como corresponde a un espía, podían ser falsos. La discusión se prolongó por varias horas en una oficina donde el único cuadro era un retrato de Bolívar a caballo. "Yo estaba ya casi rendido –me dijo Chávez–, pues mientras más le explicaba menos me entendía". Hasta que se le ocurrió la frase salvadora: Mire, mi capitán, lo que es la vida: hace apenas un siglo éramos un mismo ejército, y ése que nos está mirando desde el cuadro era el jefe de nosotros dos. ¿Cómo puedo ser un espía? El capitán, conmovido, empezó a hablar maravillas de la Gran Colombia, y los dos terminaron esa noche bebiendo cerveza de ambos países en una cantina de Arauca. A la mañana siguiente, con un dolor de cabeza compartido, el capitán le devolvió a Chávez sus enseres de historiador y lo despidió con un abrazo en la mitad del puente internacional.
De esa época me vino la idea concreta de que algo andaba mal en Venezuela, dice Chávez. Lo habían designado en Oriente como comandante de un pelotón de trece soldados y un equipo de comunicaciones para liquidar los últimos reductos guerrilleros. Una noche de grandes lluvias le pidió refugio en el campamento un coronel de inteligencia con una patrulla de soldados y unos supuestos guerrilleros acabados de capturar, verdosos y en los puros huesos. Como a las diez de la noche, cuando Chávez empezaba a dormirse, oyó en el cuarto contiguo unos gritos desgarradores. Era que los soldados estaban golpeando a los presos con bates de beisbol envueltos en trapos para que no les quedaran marcas, contó Chávez. Indignado, le exigió al coronel que le entregara los presos o se fuera de allí, pues no podía aceptar que torturara a nadie en su comando. "Al día siguiente me amenazaron con un juicio militar por desobediencia –contó Chávez–, pero sólo me mantuvieron por un tiempo en observación".
Pocos días después tuvo otra experiencia que rebasó las anteriores. Estaba comprando carne para su tropa cuando un helicóptero militar aterrizó en el patio del cuartel con un cargamento de soldados mal heridos en una emboscada guerrillera. Chávez cargó en brazos a un soldado que tenía varios balazos en el cuerpo. No me deje morir, mi teniente… le dijo aterrorizado. Apenas alcanzó a meterlo dentro de un carro. Otros siete murieron. Esa noche, desvelado en la hamaca, Chávez se preguntaba: ¿Para qué estoy yo aquí? Por un lado campesinos vestidos de militares torturaban a campesinos guerrilleros, y por el otro lado campesinos guerrilleros mataban a campesinos vestidos de verde. A estas alturas, cuando la guerra había terminado, ya no tenía sentido disparar un tiro contra nadie. Y concluyó en el avión que nos llevaba a Caracas: Ahí caí en mi primer conflicto existencial.
Al día siguiente despertó convencido de que su destino era fundar un movimiento. Y lo hizo a los veintitrés años, con un nombre evidente: Ejército bolivariano del pueblo de Venezuela. Sus miembros fundadores: cinco soldados y él, con su grado de subteniente. ¿Con qué finalidad?, le pregunté. Muy sencillo, dijo él: con la finalidad de prepararnos por si pasa algo. Un año después, ya como oficial paracaidista en un batallón blindado de Maracay, empezó a conspirar en grande. Pero me aclaró que usaba la palabra conspiración sólo en su sentido figurado de convocar voluntades para una tarea común.
Esa era la situación el 17 de diciembre de 1982 cuando ocurrió un episodio inesperado que Chávez considera decisivo en su vida. Era ya capitán en el segundo regimiento de paracaidistas, y ayudante de oficial de inteligencia. Cuando menos lo esperaba, el comandante del regimiento, Ángel Manrique, lo comisionó para pronunciar un discurso ante mil doscientos hombres entre oficiales y tropa.
A la una de la tarde, reunido ya el batallón en el patio de futbol, el maestro de ceremonias lo anunció. ¿Y el discurso?, le preguntó el comandante del regimiento al verlo subir a la tribuna sin papel. Yo no tengo discurso escrito, le dijo Chávez. Y empezó a improvisar. Fue un discurso breve, inspirado en Bolívar y Martí, pero con una cosecha personal sobre la situación de presión e injusticia de América Latina transcurridos doscientos años de su independencia. Los oficiales, los suyos y los que no lo eran, lo oyeron impasibles. Entre ellos los capitanes Felipe Acosta Carle y Jesús Urdaneta Hernández, simpatizantes de su movimiento. El comandante de la guarnición, muy disgustado, lo recibió con un reproche para ser oído por todos:
Chávez, usted parece un político. Entendido, le replicó Chávez.
Felipe Acosta, que medía dos metros y no habían logrado someterlo diez contendores, se paró de frente al comandante, y le dijo: Usted está equivocado, mi comandante. Chávez no es ningún político. Es un capitán de los de ahora, y cuando ustedes oyen lo que él dijo en su discurso se mean en los pantalones.
Entonces el coronel Manrique puso firmes a la tropa, y dijo: Quiero que sepan que lo dicho por el capitán Chávez estaba autorizado por mí. Yo le di la orden de que dijera ese discurso, y todo lo que dijo, aunque no lo trajo escrito, me lo había contado ayer. Hizo una pausa efectista, y concluyó con una orden terminante: ¡Que eso no salga de aquí!
Al final del acto, Chávez se fue a trotar con los capitanes Felipe Acosta y Jesús Urdaneta hacia el Samán del Guere, a diez kilómetros de distancia, y allí repitieron el juramento solemne de Simón Bolívar en el monte Aventino. Al final, claro, le hice un cambio, me dijo Chávez. En lugar de cuando hayamos roto las cadenas que nos oprimen por voluntad del poder español, dijeron: Hasta que no rompamos las cadenas que nos oprimen y oprimen al pueblo por voluntad de los poderosos.
Desde entonces, todos los oficiales que se incorporaban al movimiento secreto tenían que hacer ese juramento. La última vez fue durante la campaña electoral ante cien mil personas. Durante años hicieron congresos clandestinos cada vez más numerosos, con representantes militares de todo el país. "Durante dos días hacíamos reuniones en lugares escondidos, estudiando la situación del país, haciendo análisis, contactos con grupos civiles, amigos. "En diez años –me dijo Chávez– llegamos a hacer cinco congresos sin ser descubiertos".
A estas alturas del diálogo, el presidente rió con malicia, y reveló con una sonrisa de malicia: Bueno, siempre hemos dicho que los primeros éramos tres. Pero ya podemos decir que en realidad había un cuarto hombre, cuya identidad ocultamos siempre para protegerlo, pues no fue descubierto el 4 de febrero y quedó activo en el ejército y alcanzó el grado de coronel. Pero estamos en 1999 y ya podemos revelar que ese cuarto hombre está aquí con nosotros en este avión. Señaló con el índice al cuarto hombre en un sillón apartado, y dijo: ¡El coronel Badull!
De acuerdo con la idea que el comandante Chávez tiene de su vida, el acontecimiento culminante fue El Caracazo, la sublevación popular que devastó a Caracas. Solía repetir: Napoleón dijo que una batalla se decide en un segundo de inspiración del estratega. A partir de ese pensamiento, Chávez desarrolló tres conceptos: uno, la hora histórica. El otro, el minuto estratégico. Y por fin, el segundo táctico. Estábamos inquietos porque no queríamos irnos del ejército, decía Chávez. Habíamos formado un movimiento, pero no teníamos claro para qué. Sin embargo, el drama tremendo fue que lo que iba a ocurrir ocurrió y no estaban preparados. "Es decir –concluyó Chávez– que nos sorprendió el minuto estratégico".
Se refería, desde luego, a la asonada popular del 27 de febrero de 1989: El Caracazo. Uno de los más sorprendidos fue él mismo. Carlos Andrés Pérez acababa de asumir la presidencia con una votación caudalosa y era inconcebible que en veinte días sucediera algo tan grave. Yo iba a la universidad a un postgrado, la noche del 27, y entro en el fuerte Tiuna en busca de un amigo que me echara un poco de gasolina para llegar a la casa, me contó Chávez minutos antes de aterrizar en Caracas. Entonces veo que están sacando las tropas, y le pregunto a un coronel: ¿Para dónde van todos esos soldados? Porque sacaban los de Logística que no están entrenados para el combate, ni menos para el combate en localidades. Eran reclutas asustados por el mismo fusil que llevaban. Así que le pregunto al coronel: ¿Para dónde va ese pocotón de gente? Y el coronel me dice: A la calle, a la calle. La orden que dieron fue esa: hay que parar la vaina como sea, y aquí vamos. Dios mío, ¿pero qué orden les dieron? Bueno Chávez, me contesta el coronel: la orden es que hay que parar esta vaina como sea. Y yo le digo: Pero mi coronel, usted se imagina lo que puede pasar. Y él me dice: Bueno, Chávez, es una orden y ya no hay nada qué hacer. Que sea lo que Dios quiera.
Chávez dice que también él iba con mucha fiebre por un ataque de rubéola, y cuando encendió su carro vio un soldadito que venía corriendo con el casco caído, el fusil guindando y la munición desparramada. Y entonces me paro y lo llamo, dijo Chávez. Y él se monta, todo nervioso, sudado, un muchachito de 18 años. Y yo le pregunto: Ajá, ¿y para dónde vas tú corriendo así? No, dijo él, es que me dejó el pelotón, y allí va mi teniente en el camión. Lléveme, mi mayor, lléveme. Y yo alcanzo el camión y le pregunto al que los lleva: ¿Para dónde van? Y él me dice: Yo no sé nada. Quién va a saber, imagínese. Chávez toma aire y casi grita ahogándose en la angustia de aquella noche terrible: Tú sabes, a los soldados tú los mandas para la calle, asustados, con un fusil, y quinientos cartuchos, y se los gastan todos. Barrían las calles a bala, barrían los cerros, los barrios populares. ¡Fue un desastre! Así fue: miles, y entre ellos Felipe Acosta. Y el instinto me dice que lo mandaron a matar, dice Chávez. Fue el minuto que esperábamos para actuar. Dicho y hecho: desde aquel momento empezó a fraguarse el golpe que fracasó tres años después.
El avión aterrizó en Caracas a las tres de la mañana. Ví por la ventanilla la ciénaga de luces de aquella ciudad inolvidable donde viví tres años cruciales de Venezuela que lo fueron también para mi vida. El presidente se despidió con su abrazo caribe y una invitación implícita: Nos vemos aquí el 2 de febrero. Mientras se alejaba entre sus escoltas de militares condecorados y amigos de la primera hora, me estremeció la inspiración de que había viajado y conversado a gusto con dos hombres opuestos. Uno a quien la suerte empedernida le ofrecía la oportunidad de salvar a su país. Y el otro, un ilusionista, que podía pasar a la historia como un déspota más.

* Este artículo fue publicado originalmente en la revista Cambio, de Colombia, en febrero de 1999, y ahora tomado del libro Gabo periodista, Antología de textos periodísticos de Gabriel García Márquez, con autorización del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes.

EEUU no permite a ONU visitar presos en cárcel de Guantánamo

EEUU no permite a ONU visitar presos en cárcel de Guantánamo
8 de marzo de 2013
Con el pretexto de luchar contra el terrorismo, Estados Unidos mantiene prisioneras a unas 169 personas en Guantánamo, del total de 779 encarcelados desde su habilitación como centro de detención para sospechosos de actividades terroristas
El relator especial para Actos de Tortura de la Organización de Naciones Unidas (ONU), Juan Méndez, denunció a la Casa Blanca por negarles el permiso para visitar a los presos de la Base Naval en Guantánamo en Cuba.
"Cuando Barack Obama fue elegido presidente en 2009, pensamos que habría un cambio en la postura" de Estados Unidos sobre la visita a los presos en Guantánamo, dijo este miércoles Méndez a los periodistas. "Pero, para mi decepción, las condiciones (ofrecidas por Estados Unidos) no han sido diferentes".
Tales restricciones y la falta de permisos para investigar la situación de los encarcelados y acceder a ellos, eran impuestas también durante el gobierno de George W. Bush. En aquel entonces, Washington rechazó también diferentes peticiones del predecesor de Méndez, el profesor austriaco Manfred Nowak, para reunirse con los detenidos.
El año pasado, Méndez presentó una solicitud a través del departamento de Estado de EEUU., pero los obstáculos burocráticos por parte de las autoridades estatales y federales continúan."Ciertamente, esto lleva más tiempo de lo que esperaba", resaltó el titular de la ONU.
Méndez, abogado especializado en Derechos Humanos, de 67 años, desde que asumió su cargo en 2010, ha intentado conseguir libre acceso a la cárcel de Guantánamo.
De acuerdo con las leyes de la ONU, los relatores e investigadores sobre Derechos Humanos deben estar autorizados a visitar en cualquier momento a los encarcelados, sin la presencia de ningún oficial o guardia de seguridad.
Los tratados de Naciones Unidas sobre torturas y tratos inhumanos incluyen periodos prolongados de detención en régimen de incomunicación, los cuales podrían causar problemas psicológicos a los reclusos.
Con el pretexto de luchar contra el terrorismo, Estados Unidos mantiene prisioneras a unas 169 personas en Guantánamo, del total de 779 encarcelados desde su habilitación como centro de detención para sospechosos de actividades terroristas.
La cárcel de Guantánamo cumplió, en enero de 2013, once años de funcionamiento, después de que comenzara la invasión de Afganistán y la guerra "contra el terror" encabezada por el ex presidente estadounidense, George W. Bush.
HispanTV/ao