lunes, 12 de septiembre de 2011

El Zar de los Casinos, una historia siniestra

El Zar de los Casinos, una historia siniestra

Juan José Rojas Cardona. Foto: Cámara de Diputados 
Juan José Rojas Cardona.
Foto: Cámara de Diputados

Nuevos datos a los que tuvo acceso este semanario no sólo confirman sino que dan a conocer más pormenores sobre la intrincada trama de corrupción político-empresarial en torno a los casinos. Personaje clave en ella, Juan José Rojas Cardona, prófugo de la justicia de Estados Unidos, presuntamente financió las campañas de numerosos panistas e incluso de priistas y perredistas. El objetivo del llamado Zar de los Casinos era obvio: conseguir facilidades a fin de obtener permisos de operación de casas de juego. Uno de sus exoperadores revela a Proceso que entre los personajes cuyas campañas recibieron dinero de Rojas fueron, además de Felipe Calderón, Roberto Madrazo y Andrés Manuel López Obrador.

MÉXICO, D.F. (Proceso).- Prófugo de la justicia de Estados Unidos, Juan José Rojas Cardona, El Zar de los Casinos, llegó a Monterrey en 1999 y pronto embaucó a empresarios estadunidenses para que invirtieran en los primeros casinos y luego defraudarlos. Con una fortuna en los bolsillos, construyó un andamiaje de relaciones políticas que del ámbito local pasaron al nacional. Llegó hasta la cúspide del poder: presuntamente aportó dinero para la campaña presidencial panista, y también para las de los aspirantes presidenciales del PRI y el PRD.
Un exoperador suyo, quien le resolvía parte de sus problemas empresariales, relata a Proceso que fue testigo de visitas realizadas por políticos a su entonces jefe, de la solicitud de dinero hecha por un individuo, José Serrano Montoya, para saldar “favores”, y de la forma en que trabaja El Zar de los Casinos.
Y aunque pidió que no se citara su nombre por seguridad personal y familiar, permitió que sus declaraciones fueran grabadas.
Confirma que a finales de los noventa Juan José Rojas Cardona fue sometido a proceso en Estados Unidos por el delito de fraude, pero violó su libertad condicional y huyó a México. Se estableció en Monterrey, capital del estado de Nuevo Léon, donde “empieza a hacer fraudecitos, como aquel de 57 mil dólares al tratar de cambiar un cheque en una casa de cambio”.
Ahí se hizo de varios casinos en la zona metropolitana.
Fue Manuel Galván quien lo puso en contacto con una persona de Las Vegas, Nevada, llamado Bart Massi, y comenzó a operar El Bingo de la Suerte, primer casino de tragamonedas en la capital regiomontana. El negocio fue cerrado en 2003.
A partir de entonces, según su excolaborador, Rojas Cardona convenció a dos estadunidenses –Joe Georgos y John Lee, quienes venían de Lousiana– para que invirtieran en la remodelación del hotel Granada Inn, en San Nicolás, y transformarlo en el primer gran casino de la zona, El Bellavista, que logró un éxito inusitado. Gente de Nuevo León, Coahuila y de Estados Unidos solía jugar en él.
“A Georgos y Lee los llevó a Monterrey una mujer de Lousiana. Lee le tomó afecto a Pepe. Lo quería como a un hijo, por lo que lo hizo gerente del Bellavista y le daba una pequeña participación”, sostiene el informante.
Agrega que en 2004, cuando la Secretaría de Gobernación clausuró el Bellavista, Rojas convenció a Lee –en contubernio con un sujeto de nombre Sergio Gil– para que revivieran el permiso que Gobernación había entregado en 1978 a un permisionario, denominado Petolof, quien tenía los derechos para operar el hipódromo de Nuevo Laredo.
Actualmente Petolof tiene a su cargo el casino Red, donde fue grabado Jonás Larrazabal, hermano de Fernando, alcalde de Monterrey, recibiendo dinero. Actualmente Rojas y Gil están distanciados.
“Pepe convence a mister Lee de poner el hipódromo a nombre de Carlos Ventura Rojas Cardona, hermano de Juan José, pues por ser extranjero mister Lee no podía figurar. Pero el zar se quedó con el hipódromo. Fue el primer robo que le hizo a mister Lee”, narra el entrevistado.
En el casino Bellavista, donde “cada una de las mil 200 máquinas daba a ganar a su propietario 300 dólares diarios”, Juan José empezó a sentir poder, detalla el declarante, y a desplegar sus habilidades como manipulador:
“Logra que Georgos y mister Lee se peleen. El primero se regresa a Lousiana. Y, a la hora de exigir sus ganancias, Rojas le decía que no podía enviarle dinero por razones hacendarias. Y aun cuando mister Lee se quedó en Monterrey, al poco tiempo Rojas lo convenció de que Los Zetas lo querían matar; lo asustó para que se fuera del país. Y lo logró.”
Con una fortuna en sus bolsillos producto de las inversiones hechas por Georgos y Lee, Rojas empezó a acercarse a la clase política local, sobre todo a los panistas que estaban en el gobierno, y a financiar algunos de sus proyectos, entre ellos los de la Santísima Trinidad. Ésta la conformaban el alcalde Fernando Larrazabal, con quien hablaba a través de un intermediario, Raúl Gracia Guzmán, consejero de la Judicatura nuevoleonesa –“me tocó oír algunas pláticas con él”– y Zeferino Salgado, actual delegado de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes en el estado y que fuera presidente municipal de San Nicolás, con quien negociaba de manera directa o a través de Iván Paul Garza Téllez, empleado de Zeferino en el ayuntamiento de San Nicolás.
El Zar de los Casinos evita las apariciones en público e incluso en las más de 20 empresas familiares.
En 2006, con seis casinos operando con cientos de maquinitas, Juan José presuntamente usó parte de su capital a las campañas de los candidatos presidenciales. Según su exoperador financiero, cuya grabación tiene Proceso, un panista de nombre José Serrano le ayudó a acercarse al equipo de Felipe Calderón y le entregó 10 millones de dólares; incluso, dice, quedó en darle varios millones más.
El informante asegura que Juan José también aportó dinero para la campaña del priista Roberto Madrazo, y aun para la de Andrés Manuel López Obrador, candidato de la coalición Por el Bien de Todos.
“Lo que publicó Proceso (edición 1818) es cierto, pero las cantidades están mal y faltan nombres. Al que más le dio fue al PRI, seguido del PRD. El que menos recibió fue el PAN, incluso le quedó a deber, pues le había prometido mucho más de 10 millones de dólares… Se sorprendió incluso cuando supo que el PAN había ganado.”
Puntualiza: “Entre 8 y 10 millones de dólares le dio al PAN; igual al PRD, a través del hermano del Peje (no cita su nombre). A mí me tocó verlo ahí, en las oficinas. Tenía un nombre muy peculiar. Al PRI le dio más, 35 millones de dólares”.
Por lo que atañe al PAN, el exoperador del Zar de los Casinos sostiene que fue José Serrano quien lo acercó a este partido, pero la relación con el candidato presidencial, Felipe Calderón, la establecía un sujeto de nombre Rafael Jiménez: “Pepe tiene una característica. Él nunca da la cara, siempre lo hace a través de terceros”.
–¿Hubo contacto con Juan Camilo Mouriño? –se le pregunta.
–No.
–¿Se comunicaba por teléfono?
–Quizá alguna vez habló con Juan Camilo, pero usaba mucho a un tal Rafael, un fresita que ahora está en la Presidencia de la República… Rafael Jiménez es con quien hablaba directamente.
El informante refiere que, en la campaña, el candidato panista llegó a utilizar uno de los dos aviones del empresario. “Lo habrá usado una o dos veces”, dice. Y añade que la relación entre Juan Camilo y Pepe era muy fuerte.
Del apoyo al PRD no da más detalles; del PRI, señala que no sólo apoyó con más recursos a Madrazo Pintado, sino que en la actualidad tiene un vínculo muy cercano con María Cristina Díaz Salazar, quien fuera alcaldesa de Guadalupe de 2006 a 2009 y hoy es la secretaria general del CEN priista.
Durante su administración en el ayuntamiento de Guadalupe, Díaz Salazar mantuvo cerca de ella a un personaje llamado Anuar Michel Geralé, presunto colaborador de Pepe.
El declarante detalla: “La relación entre Cristina y Pepe surgió después de que ella mantuvo cerca a Michel Geralé. Él lo aprovechó porque quería meter sus casinos en ese municipio. Incluso robó 6 millones de dólares a los indios de Estados Unidos para poder instalarlos”.
Dice también que durante su administración, Díaz Salazar autorizó la instalación de cuatro establecimientos: Big Bola, Play City de plaza Miguel Alemán, La Cima y El Wynn. Los dos últimos son del Zar de los Casinos.

Denuncias y nueva ley

De acuerdo con la diputada del PRD e integrante de la corriente Nueva Izquierda, Lizbeth García Coronado, en abril entró en contacto con El Zar de los Casinos y otros permisionarios que estaban inconformes con la manera en que operan algunos establecimientos.
García Coronado es diputada federal por Ecatepec y desde la legislatura pasada asistió al entonces legislador Octavio Martínez, presidente de la Comisión de Turismo, en el trabajo de revisión del funcionamiento de algunos casinos y ver la posibilidad de impulsar una nueva Ley de Juegos y Sorteos.
Actualmente ella es secretaria de la misma comisión y forma parte del grupo de trabajo encargado de revisar los permisos. Por esa razón, dice en entrevista, Rojas Cardona la buscó en abril para discutir el tema.
García Coronado afirma que el viernes 2 logró la presencia en la cámara de varios permisionarios, entre ellos Óscar Paredes, del Palacio de los Números; el gerente legal de Grupo Caliente, Carlos Alberto Figueroa, y Juan José Rojas Cardona, de Entretenimiento de México.
La diputada asegura que la convocatoria tuvo como propósito discutir la necesidad de impulsar la nueva Ley de Juegos y Sorteos, y dice que no tiene ninguna relación con Rojas.

El entramado político

La mayoría de las empresas de los Rojas Cardona –cuyas actas constitutivas obtuvo Proceso– fueron creadas entre 2004 y 2006 y en varias de ellas la firma de autorización de la Secretaría de Relaciones Exteriores es de Sandra Pámanes Ortiz, entonces delegada de esa dependencia en Nuevo León y actual presidenta del PAN estatal.
Una de esas empresas es Tango Publicidad y Medios México, S.A. de C.V., especializada en el diseño de campañas políticas, cuyo accionista mayoritario es Gerardo Alberto Rojas Cardona, quien posee 99 de las 100 acciones, y el minoritario –con una sola acción– es un panista discreto pero operador clave en la política nacional: José Serrano Montoya.
Con Serrano Montoya las conexiones políticas de los Rojas Cardona llegan a la cúspide del PAN y del gobierno de Felipe Calderón por conducto de los senadores Guillermo Anaya Llamas, compadre de éste, y Rodolfo Dorador Pérez Gavilán, coordinador de la campaña de Gustavo Madero, cuyas campañas diseñó Tango Publicidad y Medios.
De hecho, en noviembre de 2008 el estadunidense William Andrew Graven identificó a Serrano Montoya como el “intermediario con políticos” de Juan José Rojas Cardona, quien reveló además que éste había financiado con 25 millones de dólares la campaña de Calderón en 2006 (Proceso 1818).
Rojas Cardona presuntamente financió también, por conducto de Dorador, la campaña de Madero por la presidencia del PAN, que ganó el 4 de diciembre de 2010, y a cambio de ello nombró a Iván Paul Garza Téllez director del Registro Nacional de Miembros, el padrón del PAN, un instrumento estratégico para la elección de dirigentes y candidatos a puestos de elección popular.
Garza Téllez fue director general del Instituto de Planeación y Desarrollo Municipal de San Nicolás de los Garza, Nuevo León, cuyo alcalde entre 2006 y 2009 fue Salgado Almaguer, quien ganó la elección con una campaña electoral diseñada por Tango Publicidad y Medios, con la que como alcalde firmó al menos un contrato de 120 mil pesos.
El nombramiento de Garza Téllez llamó la atención de panistas de Nuevo León y de miembros del CEN, como la senadora Judith Díaz Delgado, quien alertó de las relaciones de éste con La Santísima Trinidad –así llaman al grupo integrado por Larrazabal, Salgado y Raúl Gracia, consejero de la Judicatura estatal que apoyó a Roberto Gil Zuarth– y sobre todo con Rojas Cardona.
Díaz Delgado, quien contendió con Madero por la presidencia del PAN y era integrante del CEN, se entrevistó con Jorge Villalobos Seáñez, secretario particular de Madero, para advertirle de las relaciones públicas y privadas de Garza Téllez, pero le precisó que éste ya no formaba parte de La Santísima Trinidad.
Y sobre Rojas Cardona, Villalobos le aclaró a la senadora que tampoco había problema, porque había apoyado, “en efectivo y en especie”, la campaña de Madero.
Consultada por el reportero el martes 6, Díaz Delgado confirmó la entrevista con Villalobos para advertirle de Garza Téllez, pero declinó dar detalles. “De eso no quiero hablar”, respondió cortante.
Opuesta a La Santísima Trinidad, de la que forma parte Larrazabal –de cuyo gobierno en Monterrey el CEN del PAN se deslindó y le ordenó solicitar licencia al cargo de alcalde– la legisladora nuevoleonesa aclara: “Éste no es un asunto de una persona. Es la descomposición de una institución”.
En una breve declaración la senadora afirmó que el PAN en Nuevo León está colapsado. “Debe refundarse”.

Nexos de altura

La llegada de Garza Téllez al CEN del PAN, en diciembre de 2010, sacudió a panistas de Nuevo León, no sólo a Díaz Delgado, que hicieron llegar información sobre sus nexos con los Rojas Cardona a la secretaria general, Cecilia Romero, sin ninguna consecuencia hasta ahora.
Cuando Salgado Almaguer era alcalde y Garza Téllez uno de sus funcionarios principales –y quien al mismo tiempo presidía la Asociación Mexicana de Institutos Municipales de Planeación– Rojas Cardona donó un helicóptero al ayuntamiento de San Nicolás, a través de Inmobiliaria Archov S.A. de C.V., una de sus empresas.
Garza Téllez, economista por la Universidad de Monterrey, es miembro activo del PAN desde el 12 de julio de 2005 y, luego de ser funcionario en San Nicolás, la presidenta del Comité Estatal, Sandra Pámanes, lo integró, en octubre de 2009, como secretario de Evaluación y Análisis.
En el gobierno de Salgado Almaguer, del que formó parte Garza Téllez, Tango Publicidad y Medios obtuvo, en 2007, un contrato por 120 mil pesos para “prestar a favor del municipio los servicios consistentes en fotografía, producciones de cine, video y radio, encuestas y análisis de información, focus group, edición, animación en 3d, diseño de páginas web, marketing, diseño gráfico y creatividad”.
El reportero preguntó al presidente del CEN del PAN si recibió financiamiento de Rojas Cardona y si a eso obedeció el nombramiento de Garza Téllez, como aseguran los panistas de Nuevo León, pero el vocero negó cualquier relación con El Zar de los Casinos.
“La relación de Madero con Iván Garza nace a través del sector empresarial regio. El papá de Iván, Roque Garza, ha sido consultor de diversas empresas”, declaró oficialmente el vocero del PAN, Raúl Reynoso Nuño.
–¿No supo nunca de su relación con Rojas Cardona?
–No tiene ninguna relación con ese señor.
Reynoso negó también que la publicidad de campaña de Madero haya sido hecha por las empresas de publicidad política de los Rojas Cardona. “La imagen y las redes sociales de la campaña interna la hizo Marketing Night”, aclaró el vocero, quien se incorporó tardíamente a la campaña de Madero.
–¿Garantiza usted, sin lugar a dudas, que Madero nunca voló en el avión propiedad de Rojas Cardona ni en otros vehículos?
–Plenamente.
Sin embargo Rojas Cardona financió con dinero y en especie la campaña de Gustavo Madero por conducto del senador Rodolfo Dorador, a quien también Tango Publicidad y Medios le diseñó la campaña para senador y para la presidencia municipal de Durango en 2010.
Otros prominentes panistas han recibido apoyo de esta empresa, a través de José Serrano Montoya, como los senadores Guillermo Anaya, de Coahuila, y Ulises Ramírez, del Estado de México, así como Francisco García Cabeza de Vaca, exalcalde de Reynosa, Tamaulipas, y actual director de la Comisión Reguladora de la Tenencia de la Tierra (Corett).

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