sábado, 3 de julio de 2010

Se va Alex, pero deja a miles sin serivicios

Se va Alex, pero deja a miles sin servicios
Después de la tempestad, se pudo constatar que cientos de personas se quedaron sin hogar y otros perdieron bienes materiales.

Milenio, Sáb, 03/07/2010 - 06:37

En El Realito unas 50 viviendas quedaron destruidas por la creciente del río La Silla. Foto: Lorenzo Encinas









Los carros apilados en la colonia Villa Las Fuentes hicieron ver la magnitud del fenómeno natural. Foto: Roberto Alanís









En diversas colonias la gente sacó sus palas y se puso a realizar labores de limpieza, ante el paso de Alex. Foto: Roberto Alanís









La gente se congregaba en los puentes y a la orilla del río Santa Catarina para contemplar las olas del afluente. Foto: Leonel Rocha










Los cerros sucumbieron ante el huracán y dejaron caer tierra y piedras, lo que resultó de peligro para los automovilistas. Foto: Liliana Cavazos










En las colonias fue común ver los postes de energía eléctrica derribados. Foto: Carlos A. Rangel


Área metropolitana.- La luz del día mostró el desastre que el huracán Alex dejó a su paso: miles de habitantes que aún no tienen servicio de agua potable, energía eléctrica y pérdidas materiales en viviendas.

La torrencial lluvia cesó, pero no los problemas que ésta trajo consigo, tan es así que en diversos sectores de municipios como Santa Catarina, San Nicolás de los Garza, Guadalupe, García y Monterrey no había agua potable.

Por si fuera poco, el agua que se suministraba al resto de los municipios estaba saliendo turbia, por lo que fue necesario que el director de Agua y Drenaje de Monterrey, Emilio Rangel Woodyard, recomendara a la población hervir el agua para evitar problemas de salud.

“Es en Santa Catarina y en García, en donde hay severos daños por la falta del vital líquido, y en ambos municipios se tienen 110 mil usuarios sin servicio, mismos que esperemos que este mismo sábado queden resueltos los problemas que tenemos”, dijo.

Los embates de Alex también afectaron al servicio de energía eléctrica, y la CFE llegó a reportar la cifra de 148 mil 268 usuarios sin el suministro, pero se esperaba que la cifra disminuyera en el transcurso de las horas.

Las cuadrillas de la CFE no se daban abasto para reparar los postes caídos. Las principales zonas afectadas por esta situación fueron los sectores Las Misiones, San Bernabé, Santa Catarina, García y la zona sur del estado, donde hasta ayer era imposible el acceso por el desbordamiento de los ríos.

Pero los problemas ocasionados por la falta de luz y de agua que afectaron a miles de habitantes parecieran pequeños si se comparan con el drama que están viviendo cientos de personas que perdieron todo su patrimonio.

Un ejemplo de ello se vivió en la zona de El Realito, en Guadalupe, donde más de 50 viviendas fueron destruidas por la creciente del río La Silla. Algunas de estas casas fueron arrancadas de raíz.

La destrucción de las humildes casas provocó la desesperación y angustia de los pobladores, quienes desde temprano iniciaron con las labores de limpieza.

El panorama era similar en los lugares cercanos al arroyo El Obispo, en Santa Catarina. Ahí, las escenas de la gente buscando sus pertenencias entre los escombros eran el común denominador.

Sin embargo, el meteoro no discriminó entre clases sociales. A unos en mayor o menor medida, pero a todos les afectó.

En la colonia Villa Las Fuentes, ubicada al sur de Monterrey, sus habitantes no fueron exentos de los embates del huracán. En cerca de seis manzanas el agua penetró en los hogares dañando los bienes.

Además, por lo menos unos 20 vehículos fueron arrastrados por la corriente y apilados uno sobre otro. A algunos se los llevó el agua y fueron a dar hasta el sector de El Realito, situado a varios kilómetros del lugar.

Por la tarde, el alcalde Fernando Larrazábal acudió a la zona afectada, y ahí los vecinos le exigieron solución a sus problemas, por lo que el alcalde les dijo que recibirán ayuda de varias formas.

Otra estampa de la destrucción se dio en la colonia Condesa, ubicada a unos metros del cauce del río La Silla, en Monterrey. Ahí el agua también se introdujo hasta las casas dañando todo a su paso.

Al final del día, el huracán finalmente se apagaba, pero la reconstrucción apenas comienza.

Francisco Cantú, Agustín Serna Zamarrón, Zyntia Vanegas y Lorenzo Encinas

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